Este año hemos realizado una actividad nueva durante las vacaciones escolares de Navidad. La idea era proponer un curso de esquí de tres días, y la respuesta fue afirmativa sobre todo de personas que querían aprender a esquiar. Aunque había pocos inscritos decidimos hacer la actividad.

En el curso hemos trabajado con 4 principiantes. Al final de los tres días los niños fueron capaces de bajar girando en cuña por pistas verdes con soltura. Son capaces de detenerse antes de chocar. Mantienen el equilibrio. Suben en escalera. Saben levantarse solos, ponerse los esquís, botas, guantes, casco, gafas.

Es genial ver sus caras cada vez que logran hacer algo nuevo por si solos, son autónomos, hacen algo divertido en un ambiente precioso. Tras tres días han pasado de “no poder” a poder y querer seguir esquiando. Felicidades chic@s!

Sentir que 5 personas más soñarán con esquiar otra vez es lo que nos hace seguir promocionando este deporte.

Feliz Año 2011!